SAN JOSÉ, Costa Rica (AP) — Drones operados por fuerzas de seguridad haitianas y contratistas privados han matado al menos a 1.243 personas y herido a otras 738, señaló Human Rights Watch el martes.De los muertos, 17 eran niños y 43 adultos, a quienes no se les atribuye pertenecer a ningún grupo criminal. De los heridos, se cree que al menos 49 eran civiles, según la organización de derechos humanos. Los asesinatos ocurrieron entre el 1 de marzo de 2025 y el 21 de enero de 2026.
La operación con drones más letal mató a 57 personas, señaló.
“Las autoridades haitianas deben controlar urgentemente a las fuerzas de seguridad y a los contratistas privados que trabajan para ellas antes de que mueran más niños”, afirmó Juanita Goebertus, directora para las Américas de Human Rights Watch, en un comunicado.
Un portavoz de la Policía Nacional de Haití no respondió a una solicitud de comentarios.
La organización sin fines de lucro dijo que el número de ataques con drones armados en la capital de Haití, Puerto Príncipe, que está controlada en un 90% por pandillas , ha "aumentado significativamente" en los últimos meses, con 57 reportados entre noviembre y fines de enero, casi el doble de los 29 ataques reportados entre agosto y octubre del año pasado.
Human Rights Watch dijo que sus investigadores analizaron siete videos subidos a las redes sociales o compartidos directamente con el grupo que muestran drones cuadricópteros armados en acción y geolocalizaron cuatro de ellos en Puerto Príncipe.
“Los videos muestran el uso repetido de drones equipados con explosivos para atacar vehículos y personas, algunos de ellos armados, pero ninguno que parezca estar involucrado en actos violentos o representar una amenaza inminente para la vida”, dijo el grupo
Human Rights Watch afirmó que no encontró un uso generalizado de drones entre grupos criminales.
Uno de los ataques destacados en el informe ocurrió el 20 de septiembre de 2025 en el barrio Simon Pele, una comunidad extremadamente empobrecida controlada por una pandilla del mismo nombre.
El ataque con drones mató a nueve personas, incluidos tres niños, e hirió al menos a otras ocho mientras el líder de la banda Simon Pele se preparaba para distribuir regalos a los niños de la zona.
Human Rights Watch citó a un residente anónimo que recordó cómo la explosión le arrancó ambos pies a un bebé.
Entre los muertos había una niña de 6 años, cuya madre, no identificada, dijo: “En los espacios donde están las pandillas, hay gente inocente, gente que cría a sus hijos, que sigue caminos normales”.
Las familias de los muertos dijeron que el grupo criminal organizó y controló el acceso a sus funerales, según Human Rights Watch.
“Algunos residentes dijeron que sólo se permitió asistir al funeral a las personas que aceptaron dinero o apoyo del grupo criminal”, afirmó el grupo de derechos humanos en su informe.
El 1 de enero de este año, una mujer no identificada dijo que vio un dron caer y explotar sobre un camión que transportaba a su prima, matándola.
“Muchos de estos ataques parecen ser intentos de atacar y matar a personas en circunstancias que constituyen ejecuciones extrajudiciales ilegales”, afirmó Human Rights Watch.
“Las autoridades también deben garantizar la transparencia y la rendición de cuentas por cualquier muerte ilegal resultante de una operación de seguridad, y realizar investigaciones rápidas, exhaustivas e independientes para revelar, en la mayor medida posible, el número y la identidad de las víctimas, y brindar una reparación adecuada cuando se hayan producido violaciones”, agregó el grupo de derechos humanos.
Volker Turk, el alto responsable de derechos humanos de la ONU, ha dicho que el uso de fuerza letal contra las pandillas en Haití fue innecesario, desproporcionado y probablemente una violación del derecho internacional.
El año pasado, el gobierno de Haití creó un nuevo grupo de trabajo que ha operado al margen de la supervisión de la Policía Nacional de Haití y ha empleado drones explosivos. Este grupo está integrado por ciertas unidades policiales y contratistas privados.
A mediados de 2025, Vectus Global, la empresa de seguridad del ex SEAL de la Marina estadounidense Erik Prince , esperaba desplegar cerca de 200 personas de varios países en Haití como parte de un acuerdo de un año para sofocar la violencia de pandillas allí.
La policía haitiana también colabora con una misión respaldada por la ONU y dirigida por la policía keniana, que sigue careciendo de fondos y personal suficientes . Se espera que pronto se transforme en una fuerza de represión de pandillas en los próximos meses.
(Foto AP/Odelyn Joseph)
Por DÁNICA COTO


