
BERLÍN (AP) — En una tarde fría de finales de noviembre, Jan Gerrit Otterpohl observaba las chimeneas de la Heizkraftwerk Mitte de Berlín, una planta de última generación que proporciona calefacción y electricidad a la capital alemana. Lo que le interesa no es el humo que sale de ellas, sino en el casi imperceptible dióxido de carbono que exhala la central eléctrica al quemar gas natural.
Según las leyes de la Unión Europea, el operador de la planta, Vattenfall, necesita un permiso por cada tonelada de dióxido de carbono que lanza a la atmósfera. El trabajo de Otterpohl es mantener los costos bajos asegurándose de que la empresa adquiere solo los permisos que necesita, al precio actual de mercado.
Los economistas sostienen que los mercados de carbono como el que utiliza Otterpohl pueden convertirse en una poderosa herramienta en la lucha contra el cambio climático, al darle a los emisores un incentivo financiero para reducir sus gases de efecto invernadero. Pero a pesar de los avances en otros campos, los gobiernos llevan años intentando sin éxito acordar las reglas que permitirían un auténtico comercio global de permisos de carbono.
Los negociadores que participan en la cumbre climática de Naciones Unidas en Madrid este mes buscan abordar por fin el problema. En la reunión del año pasado se cerraron casi todos los puntos del conjunto de normas que rigen el acuerdo climático de París de 2015.
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ALTER DO CHAO, Brasil (AP) — Una tranquila población se ha convertido en el escenario de la creciente hostilidad entre el presidente ultraderechista de Brasil, Jair Bolsonaro, y grupos ambientalistas, tras la detención de varios bomberos voluntarios a los que el mandatario acusa de provocar incendios en la selva.
El episodio hizo que los líderes de nueve organizaciones no gubernamentales denunciaran el martes la persecución de activistas, académicos y científicos desde que Bolsonaro ganó las elecciones el año pasado. El presidente ha acusado a muchos de ellos de trabajar en la Amazonía a instancias de extranjeros como el actor Leonardo DiCaprio. Los grupos han criticado la campaña de Bolsonaro para desarrollar el bosque tropical más grande del mundo.
“El gobierno considera al tercer sector, la sociedad civil brasileña, como enemigo del país”, dijo Ricardo Borges, director ejecutivo de Pact for Democracy, en una videoconferencia con periodistas en la que también participaron las delegaciones brasileñas del Fondo Mundial de la Naturaleza y Amnistía Internacional.
La policía acusó el mes pasado a varios bomberos voluntarios de provocar incendios para conseguir financiamiento a través de las ONG locales en Alter do Chao, una ciudad de menos de 10.000 personas a la orilla del río Tapajos, en el estado de Para. La fiscalía federal no tardó en decir que su investigación no había hallado pruebas al respecto, el oficial de policía local que dirigía las pesquisas fue apartado del caso y un juez ordenó la liberación de los bomberos.
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LONDRES (AP) — El presidente Donald Trump criticó el martes a los demócratas, al calificar el proceso legislativo hacia un juicio político de “antipatriota” y “algo malo para nuestro país”.
Trump hizo las declaraciones durante un encuentro con el secretario general de la OTAN Jens Stoltenberg, en el marco del inicio de una cumbre de jefes de estado de la OTAN.
Trump ha criticado a los demócratas por realizar una audiencia relativa al juicio político mientras él se encuentra en el exterior.

MIAMI (AP) — Una propuesta para reconstruir la devastada red eléctrica de Venezuela con la ayuda de Naciones Unidas está siendo una papa caliente para la oposición al presidente, Nicolás Maduro.
La Asamblea Nacional, controlada por la oposición, descartó en el último minuto el martes un debate sobre un crédito de 350 millones de dólares de un banco de desarrollo regional para abordar la emergencia eléctrica que ha dejado a gran parte del oeste del país a oscuras desde hace meses por los apagones.
Los promotores del proyecto acusan a los opositores más acérrimos de hacer política con la crisis humanitaria en Venezuela y de ignorar la difícil situación de millones de venezolanos que demandan soluciones urgentes para sus problemas diarios mientras la lucha para derrocar a Maduro se alarga.
“No podemos condenar millones de venezolanos a quedar sin luz hasta que Maduro se vaya del poder”, dijo Óscar Rondero, un legislador opositor del estado de Nueva Esparta, uno de los más afectados por los cortes eléctricos.
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VILLA UNIÓN, México (AP) — Cuando docenas de camionetas llenas de hombres con armas de grueso calibre irrumpieron en Villa Unión, en el estado norteño de Coahuila, los vecinos de la pequeña localidad cerca de la frontera estadounidense empezaron a darse cuenta de que eran el blanco de una invasión de escala militar. Lo que siguió fue más de hora y media de intensos tiroteos entre un contingente del tamaño de una compañía (se estima que tenía entre 70 y 150 hombres) y la policía estatal, y horas de operaciones de rastreo en las inmediaciones. En total murieron al menos 22 personas: 16 sospechosos, 4 policías y dos civiles. Al menos 50 viviendas y edificios quedaron marcados con agujeros de bala.
Las autoridades encontraron después 25 vehículos abandonados, algunos con ametralladoras fijas y blindaje soldado. Muchos tenían letreros impresos de forma profesional que los identificaba como vehículos del cártel. Al menos cuatro estaban equipados con ametralladoras de calibre 50. Un vecino dijo que había visto al menos el doble de camionetas, de modo que algunas habrían escapado.
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